| En este video te hablo sobre la concentración y por qué muchas veces se nos dificulta mantenerla, tanto en niños como en adolescentes y adultos. Concentrarse no es solo cuestión de esfuerzo o disciplina; depende del equilibrio entre la atención, la regulación emocional, el descanso y el manejo del estrés. Cuando el cerebro está cansado, sobreestimulado o preocupado, le cuesta filtrar distractores y sostener el foco en una tarea.
Desde la neuropsicología comprendo que las dificultades de concentración pueden tener múltiples causas: hábitos de sueño irregulares, uso excesivo de pantallas, alta demanda académica o laboral, TDAH o situaciones emocionales que no se han atendido. Por eso, antes de exigir más, es importante entender qué está pasando. Identificar el origen permite aplicar estrategias reales y adaptadas a cada persona y etapa de la vida.
👉 Si notas problemas de concentración que afectan el estudio, el trabajo o la vida diaria, te invito a agendar una consulta conmigo para evaluarlo de forma profesional, cercana y personalizada. |